Los viajeros canadienses serán los más recelosos de la inteligencia artificial en 2025, según un informe de SiteMinder
El Informe sobre viajeros cambiantes de SiteMinder para 2025 muestra que casi 2 de cada 5 canadienses tienen la intención de evitar la IA en su experiencia de alojamiento en 2025
Los viajeros canadienses son los más cautelosos del mundo cuando se trata de IA, según el Informe Changing Traveler 2025 de SiteMinder, la encuesta más grande a nivel mundial sobre alojamiento.
El informe de SiteMinder, la plataforma líder mundial de distribución e ingresos hoteleros, se basa en las opiniones de más de 12.000 encuestados de 14 importantes mercados turísticos, incluido Canadá. Revela cómo las decisiones de los huéspedes canadienses están impulsando la evolución del "viajero de todo", un nuevo viajero que combina comportamientos emergentes y tradicionales en respuesta a la dinámica cambiante de los viajes.
La investigación de SiteMinder muestra que casi 2 de cada 5 canadienses (38 %) tienen la intención de evitar la IA en su experiencia de alojamiento en 2025, la tasa más alta a nivel mundial, seguida de Australia y Alemania. Esta reticencia es más fuerte entre los Baby Boomers canadienses (de 60 a 78 años) (56 %) y los Radio Babies (de 79 a 96 años) (61 %).
En cambio, los canadienses se sienten más cómodos con los métodos de alojamiento más tradicionales. El 13 % comenzará a buscar un hotel a través de familiares y amigos, y el 15 % utilizará un agente de viajes para hacer su reserva en 2025, las tasas más altas a nivel mundial en ambos casos.
En lo que respecta a los alojamientos ecológicos, los canadienses también se muestran reservados. Solo la mitad (50%) consideraría pagar más por una estancia ecológica, muy por debajo del promedio mundial del 70%, lo que los convierte en los menos proclives a hacerlo a nivel mundial.
Trent Innes, director de crecimiento de SiteMinder, dice que la investigación confirma la necesidad de que la tecnología satisfaga las demandas de un viajero cada vez más multifacético que probablemente muestre preferencias aún más singulares el próximo año.
“En una era en la que los huéspedes tienen cada vez más influencia sobre sus estancias, está claro que sus necesidades cambiantes son amplias y profundamente específicas. El viajero que busca todo encarna un nuevo estándar audaz, con la flexibilidad de oscilar entre decisiones impulsivas y meditadas, viajes internacionales y locales, y una clara demanda de control”, afirma Innes. “Nuestra investigación indica a los hoteleros que adaptarse a estas preferencias matizadas no consiste solo en adaptarse a una tendencia, sino en comprometerse a comprender en profundidad cómo están cambiando las preferencias y los comportamientos específicos de los viajeros y estar al tanto de lo que sucede. En este panorama, los conocimientos basados en datos se vuelven fundamentales para que los hoteleros anticipen las necesidades de los huéspedes y ofrezcan la estancia que imaginan”.